Hegemonía

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Término Definición
Hegemonía

Se denomina hegemonía al dominio de una entidad sobre otras de igual tipo. En el mismo significado: un bloque de naciones puede tener hegemonía gracias a su mayor potencial económico, militar o político, y ejerce esa hegemonía sobre otras poblaciones, aunque estas no la deseen. Por «hegemonía mundial» se entiende el dominio del mundo por parte de una sola nación o un grupo de naciones. «Hegémono» fue llamado Poncio Platos en "El maestro y Margarita", de Mijaíl Bulgákov. Desde un aspecto social, se entiende como «hegemonía cultural» —según se lee en la obra de Antonio Gramsci— la dominación y mantenimiento de poder que ejerce una persona o un grupo para la persuasión de otro u otros sometidos, minoritarios o ambas cosas, imponiendo sus propios valores, creencias e ideologías, que configuran y sostienen el sistema político y social, con el fin de conseguir y perpetuar un estado de homogeneidad en el pensamiento y en la acción, así como una restricción de la temática y el enfoque de las producciones y las publicaciones culturales.


 

En términos generales, la palabra supremacía se utiliza en nuestro idioma para designar la superioridad o supremacía de cualquier orden, por ejemplo aquella que ejerce una entidad sobre otras del mismo tipo.
El término puede aplicarse en diversas situaciones y contextos, sin embargo, en nuestra lengua es mayormente utilizado para hablar o dar cuenta de la supremacía y la superioridad que un estado o un pueblo ejerce sobre otro y que básicamente está basada en el poder que detenta uno y en la debilidad que dispone el otro en relación a él. Es decir, la hegemonía en este sentido indica el dominio que un territorio o país tiene sobre otro. Un ejemplo básico de esta relación es la que una nación dispone con una colonia suya.
Otro tipo común de hegemonía es la que se da entre las Naciones, una Nación o bloque de Naciones pueden disponer de esta como consecuencia de poseer un importante potencial en varias áreas, como ser político, militar, económico, cultural o en una sola de estas pero que basta para en ese contexto destacarse por sobre otras.

En este mismo sentido, cuando se habla de hegemonía mundial, lo que se quiere expresar es el dominio del mundo que un determinado país ostenta respecto de otros, que por esta situación se someten a sus decisiones, porque así, llegado el caso de necesidad podrán obtener el favor económico o bien la ayuda militar en caso que se tengan que enfrentar militarmente con otra nación.
Estados Unidos actualmente y en el pasado un poco más lejano, el Reino Unido, han sabido disponer del mote de naciones hegemónicas por el increíble desarrollo que lograron en diversos aspectos, pero fundamentalmente vale destacar que es el tema económico lo que mayormente hace a algunas Naciones más dominantes y a otras más débiles.
Una superioridad con mala prensa
Debemos destacar a propósito del abordaje de este concepto que el mismo suele disponer de una connotación negativa para muchos porque se lo vincula inmediatamente con la opresión y el ejercicio autoritario del poder que puede y es capaz de ejercer aquella nación que dispone de autoridad para hacerlo sobre aquella otra que es considerada como más débil y a la cual entonces no queda otra que aceptarlo.

Incluso, aquellos que se oponen de plano a este tipo de estado de cosas que se producen naturalmente en la política internacional desde tiempos remotos, impulsan y asocian a la hegemonía con algo diabólico y malo.
Uno de los ejemplos actuales de esto que exponemos se da en los discursos del presidente venezolano Nicolás Maduro, quien en sintonía con su par ya fallecido Hugo Chávez, señalan y denuncian constantemente la hegemonía que los Estados Unidos ejerce en el mundo y que tiene por misión la de amedrentar a naciones que no se alinean con ellos y que “pretenden” ser libres.
Podríamos decir que en este discurso hay una parte cierta y otra que no lo es para nada… muchas naciones, especialmente aquellas que disponen de recursos económicos de sobra presionan a naciones más débiles en algunos aspectos que les convienen, mientras que por otra parte, países como Venezuela usan esa postura contraria a la hegemonía para dar rienda suelta a administraciones políticas basadas en el paternalismo y la falta de libertad.

Hegemonía cultural
Por otra parte y desde una perspectiva excluyentemente social, también podremos encontrarnos con la hegemonía o superioridad cultural que un grupo ostenta por sobre otros y como tal lo hace valer de la manera que puede hacerlo. Desarrollado por el filósofo marxista Antonio Gramsci, que es quien ha creado la idea del mismo, la hegemonía cultural consiste en que la dominación y el mantenimiento de poder que ejerce una persona o grupo en clave de persuasión, imponiendo sus valores, ideologías y creencias, configurarán y sostendrán al sistema mayoritario, logrando de esta manera una homogeneidad en cuanto a acción y pensamiento, como así también a lo concerniente a lo que se produce y publica culturalmente.

Es decir, según sostiene la teoría de Gramsci, la clase dominante no solo será capaz de obligar a una clase social subordinada o menor a que satisfaga sus principales intereses, renunciando a su identidad y cultura de grupo, sino que además se las ingeniará para ejercer un control total en las formas de relación y producción de la segunda y del resto de la sociedad. En tanto, Gramsci, también advierte que ese proceso no es fácil de advertir, porque se da muy sutilmente.
Hoy en día la hegemonía básicamente se logra a través de la acción de los agentes culturales, entre los que fundamentalmente se destacan los medios de comunicación masiva. El cine es un muy buen ejemplo de esto, allí, algunas sociedades suelen establecer ciertos modelos de pensamiento y conducta para que luego otras sociedades adopten estos como propios.

 

Author - AELA
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